Volver al futuro

Lic. Carlos Liendro
enero 9 /2015

De lo que pronosticaban aquellos agogeros ó los profetas del odio [1], nada se ha cumplido.Pertenecen también a esta categoría- especialmente los de la proto izquierda- los que dicen: cuanto peor, mejor y creen que van a asaltar el palacio de invierno en cualquier momento. Desde políticos, sindicalistas (los Momo Venegas, Barrionuevos, el arco de la derecha que vivió muy bien durante el menemato), el grupo Clarín y consultoras, todos esperaban lo peor para diciembre.

Zaffaroni ha dicho en los últimos reportajes: los jueces temen de los medios, menciona que la televisión se maneja emocionalmente: “algunos jueces y camaristas, temen el escándalo periodístico, el terrorismo mediático que sufrimos”.

Los hechos trágicos de 2001 hoy son una cuestión de memoria y justicia; la memoria para entender cómo y por qué se llegó a eso y la justicia para quienes fueron los responsables de las matanzas en las calles. El otro aspecto son los que quieren que eso suceda. ¿Tienen estudios técnicos, sobre la situación? (económicos, sociales). No. Son solo las ganas de que termine todo mal. Y lo más duro es que mucha de la gente repite y repite a los consultados en los programas de opinión.

Estos economistas de los 90, siguen queriendo ser los gurúes de la profecía pero siguen representando al establishment. Son los hijos de Cavallo. Entre sus vaticinios estaban: el “Rodrigazo” [2] hiperinflación, tarifazo, fuga de reservas, la suba del dólar a 20 pesos y el Estado caótico de diciembre. Ya se sabe cómo fueron instrumentados los saqueos y manipulados determinados sectores de la población. Por eso el problema no es el kirchnerismo: el problema es la oposición. A cada ataque que reciben, (ya esa “opo” lo reconoce) tienen una capacidad de iniciativa y de respuesta. Luego de “patria o buitres” las encuestas en la imagen presidencial subieron.

Eso tambien son los K. Lo que esos programas de panelistas- que generan opinión- no han mencionado en estos últimos meses, es la relación entre la desaparición y/o muerte de quienes manejan ‘mesas de dinero’, conocidos como ‘financistas’ y el ‘parate’ que tuvo el dólar ‘blue’. Tampoco se informó (todos esos datos llegaron por medio de Francia) de cómo se llevaba dinero a la banca Suiza, en forma ilegal y allí había algo de empresarios argentinos. No fue mucho lo que los medios difundieron.

A su vez parecía que los jueces argentinos se peleaban para no tomar la causa que debían investigar, la forma en que son asesorados por los mismos bancos para sacar el dinero afuera del país [3]

En este año electoral, que se larga como el Dakar con todas sus pruebas de resistencia, va a estar teñido de economía y política. Tendrá un ingrediente mayor: como un condimento en las comidas de los medios: será la justicia. Nada es casual. Es lo que también se conoce con el inicio de ‘operativo de prensa’. Se presenta un hecho (verdadero o falso, diría la lógica analítica), algún diputado- ni chequea el informe- lo lleva a la justicia. Allí lo toma algún juez muy enfrentado al gobierno y empieza todo. Recuerden que antes debe circular por la TV, la radio, la prensa escrita (aunque en menor medida, porque se lee poco).

Los ‘periodistas valientes’ de la ‘corpo’, lo investigaran los domingos, se repite toda la semana y en este año sigue en Texas, para que los ‘fondos buitres’ (que saben esperar y se alimentan de carne podrida), vuelvan a empezar. La RUFO Rights Upon Future Offers, es lo que se conoce como RUFO (derechos sobre mejor oferta futura), lo más mencionado en economía durante 2014.]] venció el 31 de diciembre, pero ya la maquina financiera de Wall Street, sigue buscándo nuevas claúsulas.

Volviendo: el impacto (de esa noticia de ‘corrupción’ como la llaman) ya está colocada en el ‘imaginario’ de la gente. La indignación es total y de base moral. La ‘corpo’ ya tiene sus candidatos (Macri, Massa, Scioli), pero no lo dicen directamente. Tienen todo el aparato ideológico de los medios en beneficio de sus empresas y negocios. Se hizo ese fuerte operativo de prensa con Boudou pero el pro- cesado Macri no figura en la tapa de sus diarios y no hay tanta insistencia en las causas que tiene. El poder de estos medios es un poder económico con fuertes tentáculos en el poder judicial.

Ahora, mencionando un aspecto psicólogico agrego unas líneas: se han hecho estudios de los diferentes medios de comunicación en relación al campo de lo ‘simbólico’ y lo ‘imaginario’. La mayoría de la gente que consume TN, canal 13, Clarín, Perfil, La Nación, con esos medios se ‘re- afirma’ en lo que quieren oir. Ya no se habla de ‘tomar conciencia’, ‘estar informado’; aquí se analiza dos momentos: a) lo que ya se tienen pensado (un ejemplo sería el odio por algo: “la yegua”, como se utiliza despectivamente para mencionar a la primer mandataria elegida por voto popular) y que se ‘refuerza’ con los que esos medios ideologizados en sus intereses empresariales se han tocado en estos años. No es un pensamiento pasivo. b) aquellos que el efecto de todas estas noticias les produce temor, miedo, inseguridad.

Por eso luego de pasada alguna situación que pega fuerte (como un suicidio, la muerte de alguien que le roban el auto, el rapto de una persona) los canales de cable y sus movileros, giran en otra dirección saliendo de un amarillismo a otro. Y vuelven a aparecer los candidatos elegidos por los empresarios de medios que han manipulado al país durante varias décadas y ahora no se acostumbran a este nuevo juego político, donde todo el poder no lo tienen ellos.

Nuestra economía depende de las exportaciones (la soja, el trigo, la carne, por nuestro modelo agroexportador que sabemos quién controla) y del petróleo (inversiones y el camino que tomara en el escenario mundial), pero también depende de que la población esté informada de lo que sucede en el mundo y de qué hace el Estado. Es tan llamativo, cuando uno ve que todos los holdings locales de medios no informan lo que sucede en Europa, Rusia, Ucrania, China, EEUU (especialmente toda la furia racial que sucedió con las muertes de jóvenes negros muertos por la policía, en distintos Estado de la Unión), y menos de nuestro vecinos en Latinoamérica, como Bolivia, Brasil, Venezuela, que ya no se puede dejar de sospechar.

Algunos actores (como Darín, Francella) de esos medios que ‘consumen’, han sido directos y claros. “No muestran lo que está sucediendo en España”, “si miro los zócalos que pone el cable, mientras hago gimnasia y con el volumen bajo, son todos noticias malas” “no puede ser que en medios de tantas noticias malas no haya una buena”. Ese pequeño dato es el emporio de la información, como lo hace CNN en EEUU. Alli las poblaciones estan ‘disciplinadas’. Solo es información de su país y lo externo está fuertemente controlado en lo que deben saber. Un ejemplo muy reciente fue cómo informaron la situación del ‘bloqueo’ a Cuba.]] Sería no solo didáctico, sino informando de verdad, explicar por qué bajó el precio de los combustibles y cuál es el precio del mercado mundial del petróleo que ha bajado, afectando a Venezuela y Rusia. Esta baja fue manejada por los países árabes y los que los protejen con su séptima flota en algún golfo.

Lo mismo podría explicarse con las guerras: tanto la de Ucrania, como la de Siria y las muertes en la franja de Gaza; pero no les interesa mostrar cómo está el mundo y para dónde va. Me asombraba ver que el Gran Buenos Aires (GBA), en una zona que maneja el cable del grupo Clarín [4], no llegaba un canal Latinoamericano (Telesur). Allí mostraban en diciembre las huelgas violentas en Italia. La inmensa comunidad de italianos que vive por esa zona norte del GBA, no estaba informada de nada, pero son de los que se quejan cómo va el país y van a votar por el ex intendente de Tigre, que tiene entre sus islas a varios narcos haciendo negocios. ¿Quien se encarga de convencerlos? ¿Cómo funciona el aparato psíquico de estas poblaciones, manipuladas por los medios?

El recién retirado juez Zaffaroni ha dicho en los últimos reportajes: los jueces temen de los medios, menciona que la televisión se maneja emocionalmente: “algunos jueces y camaristas, temen el escándalo periodístico, el terrorismo mediático que sufrimos”, habla sobre el aparto judicial argentino: “las luchas entre los jueces federales y los fiscales, porque pierden poder con el nuevo Código Procesal Penal”. [5].

Es interesante comenzar a observar como esta ‘casta’ judicial, es impenetrable. No pagan impuestos, no se jubilan en una edad que deberían hacerlo, colocan a sus parientes en esta ‘gran familia’ de uno de los poderes del Estado y por supuesto no quieren ningún cambio. Las cifras en esta cuestión de la ‘inseguridad’ también les compete, pero ellos no quieren que se modifiquen sus privilegios.

Carlos Liendro
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